El viento era fuerte y muy frío. Pero a Anasha le gustaba. Además cuando el tiempo estaba así podía subir al cerro y hacer lo que tenía que hacer sin que se acercara ningún humano. En esas circunstancias nadie más que ella se atrevía a subir.
Se paró sobre la escalinata de la capilla, observando el horizonte hacia el oeste. El sol estaba por quedar totalmente oculto detrás del mar. O mejor dicho, detrás de la difusa lengua de tierra a unos cuarenta kilómetros de distacia.
Abajo se veía la ciudad del alquimista. Miró hacia el norte. Un cerro que semejaba el lomo de un enorme animal tapaba la visión. Algo más a la izquierda, y más lejos, se veía otro cerro coronado con una enorme cruz, que a la distancia parecía muy pequeña.
Anasha se aseguró que no sentía la presencia de ningún humano. Se irguió hacia el oeste, estiró sus brazos hacia los lados, en forma de cruz, y espero el primer golpe de viento frontal.
Cuando éste llegó, Anasha se inclinó hacia adelante. Parecía que iba a perder el punto de apoyo y precipitarse hacia el vacío, cuando su cuerpo de forma humana comenzó a transformarse rápidamente. Y el mismo viento sostuvo todo el peso de su cuerpo, al encontrar la resistencia de unas enormes alas pardas emplumadas que ya no eran brazos.
La transformación se completó y el cuerpo de un ave de gran tamaño se elevó por acción del fuerte movimiento de aire. Tomó velocidad lanzándose en picada hacia abajo, en paralelo a la ladera del cerro. Este ejercicio la deleitaba. Luego se elevó a gran altura, y comenzó su vuelo hacia poniente.
Atrás, cerca de la capilla, una niña de unos 10 años había quedado algo asombrada luego de asistir a semejante espectáculo. Una hora después, ya había bajado del cerro y entraba a su casa. Su padre miraba la televisión en el living.
Se sentó a su lado y lo abrazó. Él hizo lo mismo sin despegar la mirada de su objeto de atención. Luego de unos minutos en silencio, llama la atención de su padre.
--Papá, ¿qué es un egl?
--¿Un qué?
--Un egl.
--¿Águila?
--No, egl.
--No sé, mi amor. ¿Dónde viste esa palabra?
Pensó un momento la respuesta. No la sabía. Sólo sabía que esa palabra le había retumbado en la cabeza, junto con varias imágenes que no sabía cómo describir, cuando estaba en lo alto del cerro a unos metros de aquella extraña mujer que luego...
--No sé, se me ocurrió. No importa.
Se despegó de su padre y se fue a sentar junto al hogar. Se quedó pensando mientras miraba el fuego y sentía el calor en su rostro.
--¿Te pasa algo, Andreia?-- Preguntó su padre. --Estás rara.
--Sí, todo bien, papá.
sábado, setiembre 23, 2006
lunes, setiembre 04, 2006
V. El uno
--Algo que me llama la atención de los humanos es su incesante búsqueda de una razón única.
--¿Cómo es eso, Lóthian?
--Generalmente creen en un Dios único que todo lo hizo. O buscan una teoría de la cual se desprendan el resto de las teorías. Siempre buscan una idea unificante de la sociedad, como un lider, un príncipe, un Estado. Y piensan que la forma de dirimir sus diferencias y evitar que haya más guerras es a través de un Estado universal.
Nos sumimos en un breve silencio reflexivo. Seleniyah pensó
--Parece que los humanos no toleran bien la diversidad, la multiplicidad de fuerzas, de ideas, de factores.
--Eso creo. Creen además en algo llamado Democracia, en el que una parte de una sociedad le impone al resto sus ideas y el orden político que mejor le parece. Lo legitiman a través de una ceremonia en el que cada individuo vota por tal o cual programa de gobierno. Y lo más extraño es que los que pierden generalmente se someten a la idea triunfadora. Y si no se someten, de todas formas buscan por medios alternativos que su idea triunfe, pero no para ellos mismos sólamente, sino también para los demás.
--Nuestro mundo ha sido amenazado en el pasado por todas esas ideologías totalizantes.
--Sí, lo recuerdo. Hace tanto tiempo de eso... Y sin embargo, es posible que se estén acercando malos tiempos nuevamente.
--Volvamos con los otros a ver qué noticias tienen.
--¿Cómo es eso, Lóthian?
--Generalmente creen en un Dios único que todo lo hizo. O buscan una teoría de la cual se desprendan el resto de las teorías. Siempre buscan una idea unificante de la sociedad, como un lider, un príncipe, un Estado. Y piensan que la forma de dirimir sus diferencias y evitar que haya más guerras es a través de un Estado universal.
Nos sumimos en un breve silencio reflexivo. Seleniyah pensó
--Parece que los humanos no toleran bien la diversidad, la multiplicidad de fuerzas, de ideas, de factores.
--Eso creo. Creen además en algo llamado Democracia, en el que una parte de una sociedad le impone al resto sus ideas y el orden político que mejor le parece. Lo legitiman a través de una ceremonia en el que cada individuo vota por tal o cual programa de gobierno. Y lo más extraño es que los que pierden generalmente se someten a la idea triunfadora. Y si no se someten, de todas formas buscan por medios alternativos que su idea triunfe, pero no para ellos mismos sólamente, sino también para los demás.
--Nuestro mundo ha sido amenazado en el pasado por todas esas ideologías totalizantes.
--Sí, lo recuerdo. Hace tanto tiempo de eso... Y sin embargo, es posible que se estén acercando malos tiempos nuevamente.
--Volvamos con los otros a ver qué noticias tienen.
domingo, agosto 27, 2006
IV. Prélude - Spirit of Wolvh
Lay down on holly ground
Leave the roots embrace your flesh
And the spirits of Night
And Wish take care of thee
Thus your transformation
Will Complete
Your Migration will be over
No more rebirth
Centuries will return
and the Spirit of Wolvh
Finally will find 'tis counterpart
and an ancient order restablished
Now, freedom to thee, Lóthian!
Leave the roots embrace your flesh
And the spirits of Night
And Wish take care of thee
Thus your transformation
Will Complete
Your Migration will be over
No more rebirth
Centuries will return
and the Spirit of Wolvh
Finally will find 'tis counterpart
and an ancient order restablished
Now, freedom to thee, Lóthian!
lunes, junio 26, 2006
La Voz del Diablo (De Las Bodas del Cielo y el Infierno, William Blake)
Todas las Biblias o códigos sagrados han sido la causa de los errores siguientes:
1. — Que el hombre posee dos principios reales de existencia: un cuerpo y un alma.
2. — Que la Energía, llamada Mal, no procede sino del cuerpo; y que la razón, llamada Bien, no procede sino del alma.
3. — Que Dios atormentara al hombre durante la Eternidad por haber seguido sus energías. Pero los siguientes contrarios son verdaderos:
1. — El hombre no tiene un cuerpo distinto de su alma. Aquello que llamamos cuerpo es una porción de alma percibida por los cinco sentidos, pasajes principales del alma en esta edad.
2. — La Energía es la única vida. y procede del cuerpo:
y la Razón es el límite o circunferencia de la energía.
3. — Energía, delicia eterna.
Quienes reprimen su deseo son aquellos cuyo deseo es bastante débil para poder ser reprimido. De este modo. el elemento restrictor o Razón usurpa el lugar del deseo y gobierna al abúlico.
Y una vez reprimido, se vuelve gradualmente pasivo hasta no ser sino la sombra del deseo.
La historia de esto se halla escrita en el Paraíso Perdido, y el Dominador o Razón se llama Mesías.
Y al primitivo Arcángel, capitán de la armada celeste, se le llama Demonio o Satán, y sus hijos son llamados Pecado y Muerte.
Mas en el libro de Job, el Mesías de Milton se llama Satán.
Porque esta historia ha sido adoptada por ambos partidos.
A la Razón le parece que el Deseo ha sido expulsado, pero el Demonio calcula que el Mesías cayó y construyó un cielo con lo que robó al Abismo.
Así está revelado en el Evangelio donde lo vemos rogar al Padre que le envíe el Consolador o Deseo, a fin de que la Razón tenga ideas para con ellas construir. El Jehová de la Biblia no es sino aquel que vive entre llamas.
Sabe que, después de su muerte, Cristo se convirtió en Jehová.
Pero en Milton el Padre es Destino, el Hijo es la Razón de los cinco sentidos, y el Espíritu Santo es la Nada.
nota. Milton escribió prisionero cuando habló de los Ángeles y de Dios, y en libertad cuando habló del Infierno y los Demonios porque fue un verdadero poeta y, sin saberlo, del partido de los Demonios.
1. — Que el hombre posee dos principios reales de existencia: un cuerpo y un alma.
2. — Que la Energía, llamada Mal, no procede sino del cuerpo; y que la razón, llamada Bien, no procede sino del alma.
3. — Que Dios atormentara al hombre durante la Eternidad por haber seguido sus energías. Pero los siguientes contrarios son verdaderos:
1. — El hombre no tiene un cuerpo distinto de su alma. Aquello que llamamos cuerpo es una porción de alma percibida por los cinco sentidos, pasajes principales del alma en esta edad.
2. — La Energía es la única vida. y procede del cuerpo:
y la Razón es el límite o circunferencia de la energía.
3. — Energía, delicia eterna.
Quienes reprimen su deseo son aquellos cuyo deseo es bastante débil para poder ser reprimido. De este modo. el elemento restrictor o Razón usurpa el lugar del deseo y gobierna al abúlico.
Y una vez reprimido, se vuelve gradualmente pasivo hasta no ser sino la sombra del deseo.
La historia de esto se halla escrita en el Paraíso Perdido, y el Dominador o Razón se llama Mesías.
Y al primitivo Arcángel, capitán de la armada celeste, se le llama Demonio o Satán, y sus hijos son llamados Pecado y Muerte.
Mas en el libro de Job, el Mesías de Milton se llama Satán.
Porque esta historia ha sido adoptada por ambos partidos.
A la Razón le parece que el Deseo ha sido expulsado, pero el Demonio calcula que el Mesías cayó y construyó un cielo con lo que robó al Abismo.
Así está revelado en el Evangelio donde lo vemos rogar al Padre que le envíe el Consolador o Deseo, a fin de que la Razón tenga ideas para con ellas construir. El Jehová de la Biblia no es sino aquel que vive entre llamas.
Sabe que, después de su muerte, Cristo se convirtió en Jehová.
Pero en Milton el Padre es Destino, el Hijo es la Razón de los cinco sentidos, y el Espíritu Santo es la Nada.
nota. Milton escribió prisionero cuando habló de los Ángeles y de Dios, y en libertad cuando habló del Infierno y los Demonios porque fue un verdadero poeta y, sin saberlo, del partido de los Demonios.
jueves, junio 22, 2006
Existe Puerto Madryn???
Esto lo saqué del siguiente blog: http://mariapuertomadryn.spaces.msn.com/blog/ Me gustó mucho, y además me hizo pensar en caro, a quien más de una vez le dije que nunca olvide sus sueños...
Pa vos caro :)
P.D.: le pido disculpas a la autora de este texto, por habérselo copiado sin permiso.
Un tramo más allá de Sierra Grande, el cartel de la Ruta 3 indica "Puerto Madryn ... 120 km". El automóvil sigue su ruta al sur, ya lleva varios kilómetros recorridos desde el último cartel, cuando sorpresivamente el conductor ve otro:
"Puerto Madryn ... 130 km". Aunque el cuentakilómetros diga lo contrario y el auto vaya para adelante, un tramo más allá se lee: "Puerto Madryn ... 140 km".
¿Qué pasa? se pregunta el conductor ¿acaso nunca llegaré a Madryn?, ¿acaso cuanto más me acerco a Madryn más me alejo? ¿Se trata de un punto de inflexión de la vieja teoría de la relatividad? ¿Será un pliegue espacio temporal sin resolución en la teoría de las catástrofes de Thom?
Detengámonos aquí. No el auto, sino esta reflexión. Puede ser que haya un error en los textos de los carteles, pero... quizá sea difícil determinar la exacta ubicación de Puerto Madryn, quizá imposible, quizá nunca se llegue a establecer del todo. El Dorado, la Atlántida, la Troya de los antiguos griegos, Parque Chas en Buenos Aires, son otros ejemplos de ciudades cuya ubicación
geográfica, hasta el momento, es casi imposible de asegurar.
Hay un grupejo de escépticos asépticos (porque se bañan todos los días pero no creen estar haciéndolo) que promueven la teoría de la inexistencia de Puerto Madryn, argumentando en favor de la misma varios puntos de alta criticidad.
Estos obtusos incrédulos dicen basar sus afirmaciones en:
a) La historia local.
En ninguna de las ricas y antiguas culturas aborígenes autóctonas (ya sean mapuches, tehuelches, araucanos, hasta onas o yamanas), se hace la más mínima mención a la existencia de Puerto Madryn, a pesar de que han dejado muchas y valiosas huellas de su propia existencia. Siendo los miembros de varios de estos clanes de costumbres nómades, debemos suponer que han recorrido
infinidad de veces estas zonas de la Patagonia, pero, ¿cómo es que nadie menciona ni hace la menor referencia a la existencia de una ciudad de semejantes características de pujanza y belleza, cercana al mar?. Mucho menos es referenciada si se buscan datos con anterioridad al siglo XIX.
b) La historia de la conquista europea
Fueron muchos los barcos españoles que llegaron a las playas del sur y otros tantos los británicos durante los tiempos de la conquista, cuando se peleaban por ver quién le birlaba más cosas a los nativos; y muchas fueron las bitácoras de viaje y manuscritos encontrados pertenecientes a estos aventureros. En ninguno, absolutamente ninguno, se menciona que alguien haya visto algo ni parecido a Madryn, mucho menos en el lugar geográfico donde se dice que está situado.
c) La historia mundial.
Ni siquiera aparece en culturas antiguas altamente civilizadas y desarrolladas, con escritura propia, como lo fueron Babilonia, Fenicia, Asiria, Caldea, ni los griegos ni los romanos, ni aún en la Europa renacentista del siglo XV; nadie hace referencia a semejante lugar en los confines australes del mundo.
c) Una cuestión de mayoría
De toda la población mundial actual, calculada en unos 6000 millones de humanos, apenas un 1%, o a lo sumo un 2%, dice tener conocimiento de la existencia de la ciudad en cuestión, sin embargo, el 98% restante desconoce rotundamente su existencia, o bien no sabe o no contesta.
¿Tanta gente puede estar equivocada?
Llevados estos datos al plano estadístico, resulta que la probabilidad de que Madryn exista es de alrededor del 0.02 % con un desvío estándar muy acotado del error, mucho, muchísimo menos que acertar a la quiniela a la cabeza, mucho menos que acertar a la cabeza con tres cifras y menos aún que acertar una redoblona. Y todos sabemos lo que cuesta ganar a la quiniela, por más que uno se empeñe en soñar cosas para luego jugarle al número correspondiente.
d) Una ciudad virtual
De este a lo sumo 2% de la población mundial que afirma su existencia, una gran porción la conoce por medio de folletos, mapas, libros o, lo que es aún menos creíble, a través de un libro como este, escrito dudoso donde nada está demasiado claro.
e) La evidencia visual
Finalmente, se podrá decir que Madryn es visible a simple vista y también palpable, sin embargo, nos atenemos al viejo dicho que dice "no quieras creer en todo lo que ves ni creas tocar todo lo que quieras".
Aquí finaliza el análisis de los incrédulos. Pero ahora me toca opinar a mí, el cacique Pipagua en persona.
Si bien tales afirmaciones son muy difíciles de rebatir, no dejan de ser apócrifas. No puedo concebir un mundo en donde nadie crea en nada ni en nadie, será por eso que estamos así. Pero no voy a demostrar la falsedad de lo anterior por el método científico, porque no voy a perder el tiempo con estos personajes, simplemente voy a decir que las cosas más lindas de la vida no necesitan ser demostradas ni evaluadas, solamente tienen que ser creídas, y lo siento por aquellos que no las creen. A pesar de que muchas veces por creer demasiado uno sale lastimado o defraudado, voy a insistir en creer en muchas cosas aunque no las vea materialmente, sobre todo si son tan fantásticas, maravillosas y hermosas como los Reyes Magos, Papá Noel, el amor, la
amistad, la mirada furtiva, la palabra de honor, la sinceridad, las hadas, los duendes y, entre todas estas cosas mágicas, cómo no incluir a Puerto Madryn, el paraíso de los soñadores.
Por lo tanto, lector viajero, venga tranquilo, si cree que existe un lugar así y que se llama Puerto Madryn, seguro que cuando menos se lo espere, en medio del paisaje repetido pero misterioso de la meseta patagónica, doblando una curva y en bajada hacia el mar, aparece.
Pa vos caro :)
P.D.: le pido disculpas a la autora de este texto, por habérselo copiado sin permiso.
Un tramo más allá de Sierra Grande, el cartel de la Ruta 3 indica "Puerto Madryn ... 120 km". El automóvil sigue su ruta al sur, ya lleva varios kilómetros recorridos desde el último cartel, cuando sorpresivamente el conductor ve otro:
"Puerto Madryn ... 130 km". Aunque el cuentakilómetros diga lo contrario y el auto vaya para adelante, un tramo más allá se lee: "Puerto Madryn ... 140 km".
¿Qué pasa? se pregunta el conductor ¿acaso nunca llegaré a Madryn?, ¿acaso cuanto más me acerco a Madryn más me alejo? ¿Se trata de un punto de inflexión de la vieja teoría de la relatividad? ¿Será un pliegue espacio temporal sin resolución en la teoría de las catástrofes de Thom?
Detengámonos aquí. No el auto, sino esta reflexión. Puede ser que haya un error en los textos de los carteles, pero... quizá sea difícil determinar la exacta ubicación de Puerto Madryn, quizá imposible, quizá nunca se llegue a establecer del todo. El Dorado, la Atlántida, la Troya de los antiguos griegos, Parque Chas en Buenos Aires, son otros ejemplos de ciudades cuya ubicación
geográfica, hasta el momento, es casi imposible de asegurar.
Hay un grupejo de escépticos asépticos (porque se bañan todos los días pero no creen estar haciéndolo) que promueven la teoría de la inexistencia de Puerto Madryn, argumentando en favor de la misma varios puntos de alta criticidad.
Estos obtusos incrédulos dicen basar sus afirmaciones en:
a) La historia local.
En ninguna de las ricas y antiguas culturas aborígenes autóctonas (ya sean mapuches, tehuelches, araucanos, hasta onas o yamanas), se hace la más mínima mención a la existencia de Puerto Madryn, a pesar de que han dejado muchas y valiosas huellas de su propia existencia. Siendo los miembros de varios de estos clanes de costumbres nómades, debemos suponer que han recorrido
infinidad de veces estas zonas de la Patagonia, pero, ¿cómo es que nadie menciona ni hace la menor referencia a la existencia de una ciudad de semejantes características de pujanza y belleza, cercana al mar?. Mucho menos es referenciada si se buscan datos con anterioridad al siglo XIX.
b) La historia de la conquista europea
Fueron muchos los barcos españoles que llegaron a las playas del sur y otros tantos los británicos durante los tiempos de la conquista, cuando se peleaban por ver quién le birlaba más cosas a los nativos; y muchas fueron las bitácoras de viaje y manuscritos encontrados pertenecientes a estos aventureros. En ninguno, absolutamente ninguno, se menciona que alguien haya visto algo ni parecido a Madryn, mucho menos en el lugar geográfico donde se dice que está situado.
c) La historia mundial.
Ni siquiera aparece en culturas antiguas altamente civilizadas y desarrolladas, con escritura propia, como lo fueron Babilonia, Fenicia, Asiria, Caldea, ni los griegos ni los romanos, ni aún en la Europa renacentista del siglo XV; nadie hace referencia a semejante lugar en los confines australes del mundo.
c) Una cuestión de mayoría
De toda la población mundial actual, calculada en unos 6000 millones de humanos, apenas un 1%, o a lo sumo un 2%, dice tener conocimiento de la existencia de la ciudad en cuestión, sin embargo, el 98% restante desconoce rotundamente su existencia, o bien no sabe o no contesta.
¿Tanta gente puede estar equivocada?
Llevados estos datos al plano estadístico, resulta que la probabilidad de que Madryn exista es de alrededor del 0.02 % con un desvío estándar muy acotado del error, mucho, muchísimo menos que acertar a la quiniela a la cabeza, mucho menos que acertar a la cabeza con tres cifras y menos aún que acertar una redoblona. Y todos sabemos lo que cuesta ganar a la quiniela, por más que uno se empeñe en soñar cosas para luego jugarle al número correspondiente.
d) Una ciudad virtual
De este a lo sumo 2% de la población mundial que afirma su existencia, una gran porción la conoce por medio de folletos, mapas, libros o, lo que es aún menos creíble, a través de un libro como este, escrito dudoso donde nada está demasiado claro.
e) La evidencia visual
Finalmente, se podrá decir que Madryn es visible a simple vista y también palpable, sin embargo, nos atenemos al viejo dicho que dice "no quieras creer en todo lo que ves ni creas tocar todo lo que quieras".
Aquí finaliza el análisis de los incrédulos. Pero ahora me toca opinar a mí, el cacique Pipagua en persona.
Si bien tales afirmaciones son muy difíciles de rebatir, no dejan de ser apócrifas. No puedo concebir un mundo en donde nadie crea en nada ni en nadie, será por eso que estamos así. Pero no voy a demostrar la falsedad de lo anterior por el método científico, porque no voy a perder el tiempo con estos personajes, simplemente voy a decir que las cosas más lindas de la vida no necesitan ser demostradas ni evaluadas, solamente tienen que ser creídas, y lo siento por aquellos que no las creen. A pesar de que muchas veces por creer demasiado uno sale lastimado o defraudado, voy a insistir en creer en muchas cosas aunque no las vea materialmente, sobre todo si son tan fantásticas, maravillosas y hermosas como los Reyes Magos, Papá Noel, el amor, la
amistad, la mirada furtiva, la palabra de honor, la sinceridad, las hadas, los duendes y, entre todas estas cosas mágicas, cómo no incluir a Puerto Madryn, el paraíso de los soñadores.
Por lo tanto, lector viajero, venga tranquilo, si cree que existe un lugar así y que se llama Puerto Madryn, seguro que cuando menos se lo espere, en medio del paisaje repetido pero misterioso de la meseta patagónica, doblando una curva y en bajada hacia el mar, aparece.
viernes, junio 16, 2006
Le Fabuleux destin d'Amelie Poulain
viernes, mayo 26, 2006
Evanescence: Going Under

50 thousand tears I've cried
Screaming Deceiving and Bleeding for you
And you still won't hear me
(I’m going under)
Don't want your hand this time I'll save myself
Maybe I'll wake up for once
Not tormented daily defeated by you
Just when I thought I'd reached the bottom
I'm dying again
I'm going under
Drowning in you
I'm falling forever
I've got to break through
I'm going under
Blurring and Stirring the truth and the lies
So I don't know what's real and what's not
Always confusing the thoughts in my head
So I can't trust myself anymore
I'm dying again
I'm going under
Drowing in you
I'm falling forever
I've got to break through
So go on and scream
Scream at me I'm so far away
I won't be broken again
I've got to breathe I can't keep going under
sábado, mayo 20, 2006
III. Destino
--¿crees en el destino?
--El destino...eso es un concepto humano, Lothian.-- me respondió ella. --Aún estás muy contaminado por sus ideas.
--Está bien. Pero creo que vivir entre los humanos me ha dado otras perspectivas nada desdeñables.
--No lo dudo, y me gustaría conversar de eso más adelante.
Volábamos juntos, como lo hacíamos en un remoto pasado, recorriendo nuestro y otros mundos, deslizándonos suave pero muy velozmente. Es una sensación hermosa estar con ella. Y esta sensación fue la que me hizo pensar en el destino. Insistí.
--Pienso en esto -- dije, luego de unos momentos en silencio y mutua observación--. Para mí es una sensación única estar a tu lado. Pero ¿qué hubiera pasado si nunca nos hubiésemos conocido? ¿hubiera sentido lo mismo por otra anlueh?...¿Por qué precisamente contigo? Es como si algo más allá de nuestro control nos hubiera conducido indefectiblemente a este estado de nuestras vidas.
--Te entiendo. Pero yo prefiero no pensar en esos términos. Si nuestras vidas están dirigidas, no sirve de nada saberlo. No cambia nada. Prefiero pensar que somos libres de cualquier fuerza más allá de nuestra comprensión o concepción.
--Entre los humanos, aquellos grupos con un conocimiento más primitivo de las fuerzas de su universo son los más propensos a creer en el destino. Supongo que es así porque son los más vulnerables a esas fuerzas fuera de su comprensión y a tener que resignarse a sus efectos.
--Es interesante.-- respondió Selenyhah -- Pero aunque no tengamos un conocimiento completo de por qué nos sucede lo que nos sucede, igual podemos no creer en el destino, y en cambio creer simplemente eso: que hay fuerzas que no conocemos y que por lo tanto no controlamos.
La escuchaba, mientras observaba deleitado sus delgadísimas estrías blancas que recorrían en toda su longitud su espectro oscuro y semitransparente y hacían resaltar sus formas. Una variación individual que la caracteriza entre los demás.
--Ahora que lo pienso, yo diría que no tiene tanto que ver con fuerzas que no conocemos sino con fuerzas con un propósito determinado.-- agregué--. Es decir, estamos sujetos a leyes de nuestro mundo que no podemos violar, aunque podemos aprovechar a nuestro favor. Pero el hecho de que no podamos violar esas leyes no las hace susceptibles de llamarlas fuerzas del destino. Para poder llamarlas así, deben ser fuerzas con un propósito particular.
Luego de pensarlo un momento, Selenyhah respondió.
--Si, creo que tienes razón. Pero igualmente mientras no podamos saber si las fuerzas del Universo actúan en sí mismas con un propósito o fin, no sirve de nada pensar en que lo tienen. No cambia nada en nuestra vida práctica. Lo mejor es pensar que no lo tienen y actuar en consecuencia.
Acabábamos de atravesar una nube de diberediat, que en términos humanos podríamos describir como árboles flotantes que enraizan en gubneit, esas pequeñas fluctuaciones energéticas que inundan nuestro mundo, y de las cuales nosotros también nos alimentamos.
--Y podemos pensar que las leyes y fuerzas que conocemos en realidad no responden a ningún propósito. Pues si fuera así entonces no serían tan regulares al punto de concebirlas como leyes. Si alguna fuerza fuera consciente de sí misma y tuviera sus propios propósitos, entonces sería tan caprichosa que no la reconoceríamos como tal.
--La reconoceríamos como un ser más en nuestro mundo. Pues nosotros somos eso: fuerzas conscientes que tenemos nuestros propios propósitos. Nuestras acciones no pueden ser concebidas en términos de leyes. Al menos no completamente. Pues hay fuerzas que surgen desde dentro de nosotros que no podemos controlar totalmente. Por ejemplo, nuestras emociones.
--Y entonces creer en el destino sería creer en seres de los cuales no tenemos conocimiento y que gobiernan en mayor o menor grado nuestras vidas...
Selenyhah comenzó a sentirse agobiada.
--Suficiente por hoy. ¿Vamos a comer?
--¡Buena idea! --respondí-- Allí hay un lago de gubneit. Y parece muy apetitoso.
Fundimos nuestros espectros en uno y avanzamos hacia el lago a una velocidad que en el mundo humano parecería imposible. Nos sumergimos en él y comenzamos a alimentarnos con un placer que acompañó el éxtasis de la emoción más perfecta del Universo: el amor.
--El destino...eso es un concepto humano, Lothian.-- me respondió ella. --Aún estás muy contaminado por sus ideas.
--Está bien. Pero creo que vivir entre los humanos me ha dado otras perspectivas nada desdeñables.
--No lo dudo, y me gustaría conversar de eso más adelante.
Volábamos juntos, como lo hacíamos en un remoto pasado, recorriendo nuestro y otros mundos, deslizándonos suave pero muy velozmente. Es una sensación hermosa estar con ella. Y esta sensación fue la que me hizo pensar en el destino. Insistí.
--Pienso en esto -- dije, luego de unos momentos en silencio y mutua observación--. Para mí es una sensación única estar a tu lado. Pero ¿qué hubiera pasado si nunca nos hubiésemos conocido? ¿hubiera sentido lo mismo por otra anlueh?...¿Por qué precisamente contigo? Es como si algo más allá de nuestro control nos hubiera conducido indefectiblemente a este estado de nuestras vidas.
--Te entiendo. Pero yo prefiero no pensar en esos términos. Si nuestras vidas están dirigidas, no sirve de nada saberlo. No cambia nada. Prefiero pensar que somos libres de cualquier fuerza más allá de nuestra comprensión o concepción.
--Entre los humanos, aquellos grupos con un conocimiento más primitivo de las fuerzas de su universo son los más propensos a creer en el destino. Supongo que es así porque son los más vulnerables a esas fuerzas fuera de su comprensión y a tener que resignarse a sus efectos.
--Es interesante.-- respondió Selenyhah -- Pero aunque no tengamos un conocimiento completo de por qué nos sucede lo que nos sucede, igual podemos no creer en el destino, y en cambio creer simplemente eso: que hay fuerzas que no conocemos y que por lo tanto no controlamos.
La escuchaba, mientras observaba deleitado sus delgadísimas estrías blancas que recorrían en toda su longitud su espectro oscuro y semitransparente y hacían resaltar sus formas. Una variación individual que la caracteriza entre los demás.
--Ahora que lo pienso, yo diría que no tiene tanto que ver con fuerzas que no conocemos sino con fuerzas con un propósito determinado.-- agregué--. Es decir, estamos sujetos a leyes de nuestro mundo que no podemos violar, aunque podemos aprovechar a nuestro favor. Pero el hecho de que no podamos violar esas leyes no las hace susceptibles de llamarlas fuerzas del destino. Para poder llamarlas así, deben ser fuerzas con un propósito particular.
Luego de pensarlo un momento, Selenyhah respondió.
--Si, creo que tienes razón. Pero igualmente mientras no podamos saber si las fuerzas del Universo actúan en sí mismas con un propósito o fin, no sirve de nada pensar en que lo tienen. No cambia nada en nuestra vida práctica. Lo mejor es pensar que no lo tienen y actuar en consecuencia.
Acabábamos de atravesar una nube de diberediat, que en términos humanos podríamos describir como árboles flotantes que enraizan en gubneit, esas pequeñas fluctuaciones energéticas que inundan nuestro mundo, y de las cuales nosotros también nos alimentamos.
--Y podemos pensar que las leyes y fuerzas que conocemos en realidad no responden a ningún propósito. Pues si fuera así entonces no serían tan regulares al punto de concebirlas como leyes. Si alguna fuerza fuera consciente de sí misma y tuviera sus propios propósitos, entonces sería tan caprichosa que no la reconoceríamos como tal.
--La reconoceríamos como un ser más en nuestro mundo. Pues nosotros somos eso: fuerzas conscientes que tenemos nuestros propios propósitos. Nuestras acciones no pueden ser concebidas en términos de leyes. Al menos no completamente. Pues hay fuerzas que surgen desde dentro de nosotros que no podemos controlar totalmente. Por ejemplo, nuestras emociones.
--Y entonces creer en el destino sería creer en seres de los cuales no tenemos conocimiento y que gobiernan en mayor o menor grado nuestras vidas...
Selenyhah comenzó a sentirse agobiada.
--Suficiente por hoy. ¿Vamos a comer?
--¡Buena idea! --respondí-- Allí hay un lago de gubneit. Y parece muy apetitoso.
Fundimos nuestros espectros en uno y avanzamos hacia el lago a una velocidad que en el mundo humano parecería imposible. Nos sumergimos en él y comenzamos a alimentarnos con un placer que acompañó el éxtasis de la emoción más perfecta del Universo: el amor.
martes, mayo 16, 2006
domingo, marzo 12, 2006
haciendo acto de presencia
Bueno, si, estoy re desaparecido de la red, para aquellos que se lo han preguntado. No entro a los blogs (voy a ver si despues de escribir esto visito mis blogs favoritos), casi no entro al msn.
Pues mi vida está recorriendo caminos nuevos, extraños, interesantes, y excitantes en este momento, y eso me ha alejado de la red.
Para el que lo pregunte, ¡estoy re bien! estoy fenomenal. Tal vez mejor que nunca en mi vida.
Y no, no estoy drogado! tampoco estoy metido en cuestiones religiosas.
Simplemente, algunos nuevos amigos... y una nueva relación con una chica tan especial que ha logrado sacar de adentro mio muchas cosas que siempre había reprimido.
Desde hace algunas semanas atrás me siento --soy-- otra persona.
shhh! no se lo digan a nadie
Pues mi vida está recorriendo caminos nuevos, extraños, interesantes, y excitantes en este momento, y eso me ha alejado de la red.
Para el que lo pregunte, ¡estoy re bien! estoy fenomenal. Tal vez mejor que nunca en mi vida.
Y no, no estoy drogado! tampoco estoy metido en cuestiones religiosas.
Simplemente, algunos nuevos amigos... y una nueva relación con una chica tan especial que ha logrado sacar de adentro mio muchas cosas que siempre había reprimido.
Desde hace algunas semanas atrás me siento --soy-- otra persona.
shhh! no se lo digan a nadie
domingo, febrero 05, 2006
Carnaval Uruguayo
No es por ser nacionalista, porque no lo soy, pero tal vez el mejor carnaval del mundo sea el carnaval uruguayo. Porque no sólo no se limita al mero desfile sino que este género es por lejos lo menos importante y lo menos atractivo de este carnaval (y en particular para mi gusto).
En el carnaval uruguayo se arman escenarios en diversas plazas, clubes, y teatros al aire libre, donde distintos grupos combinan el arte visual, musical y lírico con el arte dramático, el humor y la parodia. Donde el pueblo se expresa en temas políticos, cotidianos, sucesos históricos, esperanzas, etc. Recurriendo a la crítica frontal, a la metáfora visual o verbal, a los juegos de palabras, al humor, al desacato, etc.
Es también, muy posiblemente, el carnaval más largo del mundo (40 días, o más si el mal tiempo atrasa las actuaciones).
Soy fanático y defensor de la riqueza del carnaval uruguayo. Recomiendo a los no uruguayos que se vengan a visitar Montevideo en época del carnaval (finales de enero, febrero, primeros días de marzo). Eso sí...si logran pasar los cortes de los puentes :P
En el carnaval uruguayo se arman escenarios en diversas plazas, clubes, y teatros al aire libre, donde distintos grupos combinan el arte visual, musical y lírico con el arte dramático, el humor y la parodia. Donde el pueblo se expresa en temas políticos, cotidianos, sucesos históricos, esperanzas, etc. Recurriendo a la crítica frontal, a la metáfora visual o verbal, a los juegos de palabras, al humor, al desacato, etc.
Es también, muy posiblemente, el carnaval más largo del mundo (40 días, o más si el mal tiempo atrasa las actuaciones).
Soy fanático y defensor de la riqueza del carnaval uruguayo. Recomiendo a los no uruguayos que se vengan a visitar Montevideo en época del carnaval (finales de enero, febrero, primeros días de marzo). Eso sí...si logran pasar los cortes de los puentes :P
viernes, diciembre 23, 2005
sábado, diciembre 10, 2005
Morena Diciembre 2005
Subí las fotos de Morena que saqué el fin de semana pasado en Buenos Aires.
Vayan a mi blog de fotos!
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